Hablemos del hamon
El hamon es el patrón que podemos observar junto al filo de la hoja de cualquier Nihontō (日本刀). No se trata de un elemento meramente estético, sino del resultado del temple diferencial con arcilla aplicado durante el proceso de forja.
Las katanas japonesas son piezas únicas debido, entre otros motivos, a su complejo proceso de forja, en el que tanto los materiales empleados como las técnicas utilizadas requieren un trabajo extremadamente laborioso. De forma resumida, antes de templar el acero se aplican distintas capas de arcilla sobre la hoja. Al sumergirla posteriormente en agua, este recubrimiento contribuye a crear la característica curvatura de la hoja y el dibujo del hamon.
Este proceso también permite que las katanas combinen flexibilidad y capacidad de corte. El acero se endurece de manera diferente según la zona de la hoja: una parte permanece más blanda y flexible, denominada mune o lomo, mientras que el filo adquiere una mayor dureza, aunque también resulta más frágil. De este modo se consigue un filo de gran calidad, capaz de realizar cortes precisos y letales.
Existen numerosos tipos y variantes de hamon, desde diseños sencillos hasta patrones muy particulares. Dependiendo de cómo se aplique la arcilla, se formarán unos dibujos u otros.
Según la leyenda, Amakuni Yasutsuna desarrolló el proceso de endurecimiento diferencial de las hojas alrededor del siglo VIII. Se cuenta que el emperador regresaba de una batalla con sus soldados cuando Yasutsuna observó que la mitad de las espadas estaban rotas.
Amakuni y su hijo, Amakura, recogieron las hojas partidas y las examinaron. Decidieron crear una espada que no se rompiera en combate y permanecieron recluidos durante treinta días. Cuando reaparecieron, llevaban consigo una espada de hoja curva.
La primavera siguiente estalló otra guerra. Los soldados regresaron de nuevo, pero esta vez todas las espadas permanecían intactas y el emperador sonrió a Amakuni.
Aunque es imposible determinar con certeza quién inventó esta técnica, las hojas conservadas de Yasutsuna, datadas aproximadamente entre los años 749 y 811 d. C., sugieren que, como mínimo, contribuyó decisivamente a establecer la tradición del temple diferencial de las espadas.
Vamos a ver algunos ejemplos y tipos:
Suguha: El hamon es recto. Existen diferentes variaciones según el grosor del Hamon como Hiro-suguha que indica una gran anchura, el suguha medio y el suguha Hoso-suguha o suguha delgado.
Este tipo de Hamon es uno de los más antiguos y es muy común en la época Muromachi, ya que en el Edo, sobre todo a mediados y finales se optaba por la belleza y la espectacularidad de otros Hamon más artísticos. Aunque sea recto es muy difícil conseguir una línea recta perfecta, sobre todo en las espadas de los periodos más antiguos. Aun si sigue siendo de los más utilizados hoy en día.
Midare: El midare es un patrón más artístico con matices irregulares de olas, de nuevo existe una clasificación parecida dependiendo del grosor de éste. También es un patrón muy antiguo. La Famosa escuela Ko-Bizen (S. XII-XIII) es muy famoso por su hamon Ko-midare.
Gunome: Este patrón se caracteriza por movimientos en Zig-Zag. Es más visual y tal vez más espectacular que el resto, aunque hay diversas variantes donde se mezclan con Suguha, por ejemplo.
Notare: El notare tiene algún parecido con el Midare, pero las olas en este caso son más regulares y siguen más o menos el mismo movimiento.
Más allá de éstos tenemos diferentes combinaciones entre ellos como hemos dicho y otros tipos como el Hitatsura, Tobi-Yaki, Choji, etc. Los nombrados son los más comunes y antiguos. Cada escuela además perfeccionaba y modificaba sus propios Hamon haciendo que se puedan datar y situar espadas dependiendo de sus Hamon característicos. Como se puede apreciar el Hamon es una parte importantísima de la espada.


