Descripción
Netsuke de dos luchadores de Sumō ejecutando Kawazu-gake – Firmado Hōkyūdō Itsumin, siglo XIX–principios del XX
Netsuke japonés · Luchadores de Sumō · Kawazu-gake · Firmado Hōkyūdō Itsumin · Siglo XIX–principios del XX · Madera tallada · Ojos incrustados en cuerno · Tradición de los hermanos Soga · 8,3 × 5,1 × 3,9 cm
Un potente netsuke japonés que representa a dos luchadores de sumō ejecutando el dramático kawazu-gake, la tradicional proyección mediante enganche. El luchador que permanece de pie es violentamente arrastrado fuera de equilibrio y se arquea hacia atrás con el rostro dirigido al cielo, mientras su adversario agachado engancha una pierna alrededor de la suya y sujeta el mawashi. Todo el grupo está concebido como un único nudo compacto de cuerpos en tensión, combinando esfuerzo físico, humor, movimiento y una notable complejidad escultórica.
Las expresiones son uno de los elementos más impactantes de la talla.
Ambos luchadores hacen muecas bajo el esfuerzo, con rostros exagerados animados mediante ojos incrustados en cuerno.
El contraste entre las posturas —una figura que se eleva y se arquea hacia atrás y otra comprimida cerca del suelo— crea una composición extraordinariamente dinámica.
La pieza lleva la firma Hōkyūdō Itsumin y está finamente tallada siguiendo un célebre modelo asociado a este tallista.
La composición está además vinculada a una de las leyendas marciales más conocidas del Japón medieval: la historia de Kawazu Saburō Sukeyasu y el origen de la célebre venganza de los hermanos Soga.
La técnica Kawazu-gake
El tema representa la técnica de sumō conocida como kawazu-gake, tradicionalmente descrita como una proyección mediante enganche.
La técnica consiste en enganchar una pierna alrededor de la del adversario mientras se desestabiliza la parte superior de su cuerpo.
En esta talla, el movimiento ha sido capturado en su instante más dramático.
El luchador más alto ya ha perdido el equilibrio.
Su torso se arquea hacia atrás, el pecho se abre hacia arriba y la cabeza se proyecta hacia el cielo.
Su oponente permanece bajo y compacto, utilizando su propia pierna para enganchar la del luchador en pie mientras agarra el mawashi para conseguir palanca.
El resultado no es una representación estática de dos atletas.
Es un momento preciso dentro de un movimiento violento.
Las figuras parecen suspendidas entre el equilibrio y la caída.
Un único nudo de cuerpos en tensión
Uno de los aspectos más logrados de la composición es la forma en que ambos luchadores quedan unidos dentro de una sola masa escultórica.
Sus piernas se superponen.
Los brazos se cruzan y presionan entre sí.
El luchador agachado desaparece parcialmente detrás del cuerpo de su adversario, mientras que el luchador de pie domina la parte frontal del grupo.
A pesar de la complejidad de la postura, la composición sigue siendo compacta y visualmente coherente.
Los miembros entrelazados permiten crear movimiento sin producir salientes frágiles.
Desde diferentes ángulos se revelan nuevas relaciones entre los dos cuerpos.
El luchador de pie
La figura principal está representada justo en el momento en que su equilibrio comienza a fallar.
Su ancho torso se gira y arquea hacia atrás.
El pecho y el abdomen están modelados con grandes volúmenes poderosos, mientras las piernas permanecen todavía plantadas debajo.
La cabeza está dramáticamente inclinada hacia arriba.
El rostro se transforma bajo el esfuerzo.
Las cejas se contraen, los ojos se abren, la nariz se arruga y la boca se abre en una mueca exagerada.
El efecto es deliberadamente teatral.
En lugar de representar a un atleta idealizado, el tallista enfatiza la intensidad física y emocional del combate.
El luchador agachado
El segundo luchador aparece comprimido junto a la figura de pie.
Su posición baja es fundamental para la mecánica de la proyección.
Una pierna engancha la del adversario mientras sus manos intervienen sobre el mawashi y el cuerpo del luchador.
Su rostro es igualmente expresivo.
Los rasgos están contraídos por el esfuerzo, reforzando la sensación de que la técnica requiere concentración y una considerable fuerza física.
Aunque queda parcialmente oculto, el luchador agachado no es secundario.
Su cuerpo constituye el contrapeso estructural de toda la composición.
Ojos incrustados en cuerno
Los ojos de ambos luchadores están incrustados en cuerno.
Este detalle material aporta una extraordinaria inmediatez a las expresiones.
Las incrustaciones pulidas captan la luz de forma distinta a la superficie tallada, haciendo que los ojos permanezcan visualmente destacados incluso dentro de los rostros densamente modelados.
Combinados con las cejas fruncidas, las bocas abiertas y la tensión muscular exagerada, los ojos incrustados proporcionan a los luchadores una vitalidad casi sorprendente.
El Sumō como tema en los Netsuke japoneses
El sumō proporcionaba a los tallistas de netsuke un tema ideal para explorar anatomía, humor, tensión física y movimiento.
Los poderosos cuerpos de los luchadores podían comprimirse en composiciones compactas, mientras las proyecciones y técnicas de agarre generaban complejas formas entrelazadas.
Este ejemplar resulta especialmente ambicioso porque no muestra simplemente a los luchadores de pie o preparándose para el combate.
Captura la propia mecánica de una proyección.
La pierna enganchada, el arqueo hacia atrás, el agarre sobre el mawashi y las direcciones opuestas de la fuerza son esenciales para la composición.
El origen del nombre Kawazu-gake
Según la tradición japonesa, la técnica toma su nombre del guerrero del siglo XII Kawazu Saburō Sukeyasu, originario de Izu.
La historia relata que Kawazu utilizó esta técnica durante un combate de sumō contra el poderoso Matano Gorō Kagehisa durante un banquete organizado por un señor.
Al aplicar con éxito la proyección mediante enganche, Kawazu derrotó a su formidable adversario.
La técnica pasó posteriormente a asociarse con su nombre.
La importancia histórica y legendaria de este episodio se extiende mucho más allá del mundo del sumō.
Kawazu Saburō se convertiría en padre de dos figuras centrales de una de las narraciones de venganza más célebres de Japón.
Kawazu Saburō Sukeyasu
Kawazu Saburō Sukeyasu fue recordado no solo por la técnica de lucha asociada a su nombre, sino también por las violentas circunstancias de su muerte.
Según la tradición proporcionada con la pieza, Kawazu fue emboscado y asesinado cuando regresaba de una cacería.
Los atacantes eran hombres vinculados a Kudō Suketsune, enemigo de su familia.
Kawazu dejó dos hijos pequeños.
Sus nombres infantiles eran Ichimanmaru y Hakoō.
Más tarde serían conocidos como Soga Jūrō Sukenari y Soga Gorō Tokimune.
La posterior venganza por la muerte de su padre se convirtió en uno de los episodios más famosos de la historia, la literatura y el teatro japoneses.
Los hermanos Soga
Los hijos de Kawazu Saburō crecieron con el recuerdo de la muerte de su padre.
Posteriormente pasaron a ser conocidos conjuntamente como los hermanos Soga.
En 1193, durante la gran cacería celebrada al pie del monte Fuji, llevaron a cabo su venganza contra Kudō Suketsune.
El episodio alcanzó una enorme fama en Japón.
A lo largo de los siglos, la historia fue narrada mediante crónicas, teatro, estampas, pinturas y artes decorativas.
Sus temas de deber filial, perseverancia, lealtad, venganza y destino trágico le otorgaron un lugar permanente en la cultura japonesa.
La relación entre el kawazu-gake y Kawazu Saburō aporta por tanto a este tema de lucha una dimensión narrativa que va mucho más allá del deporte.
De una técnica de lucha a una leyenda histórica
A primera vista, el netsuke parece una escena enérgica y humorística de dos luchadores de sumō tratando de imponerse.
Sin embargo, su tema tradicional posee una asociación histórica más profunda.
El nombre de la técnica vincula la talla con Kawazu Saburō y, a través de él, con la historia de los hermanos Soga.
Esto permite que el pequeño grupo escultórico funcione a varios niveles.
Es al mismo tiempo una representación de una técnica de sumō, un estudio del esfuerzo físico, una talla figurativa humorística y una referencia indirecta a una de las historias de venganza familiar más célebres del Japón medieval.
Hōkyūdō Itsumin
El netsuke lleva la firma Hōkyūdō Itsumin.
La información proporcionada describe la talla como ejecutada siguiendo un célebre modelo asociado a este tallista.
Esta distinción es importante.
La presencia de la firma se registra como una característica observable de la pieza, mientras que las cuestiones de autoría, taller, periodo y autenticidad deben considerarse por separado al valorar un netsuke antiguo.
El modelo escultórico es conocido por otros ejemplares que también llevan la firma Hōkyūdō Itsumin.
La presente pieza sigue esta llamativa composición de dos luchadores ejecutando el kawazu-gake.
Una composición célebre
El tema resulta especialmente eficaz como netsuke porque la técnica de proyección une de manera natural a las dos figuras.
En lugar de crear dos cuerpos independientes, el escultor construye una sola composición compacta.
El luchador agachado ancla el grupo.
El luchador de pie proporciona el movimiento vertical.
El torso curvado, las piernas enganchadas, los brazos cruzados y los pliegues superpuestos generan un movimiento continuo alrededor de la escultura.
Talla de los rostros
Ambos rostros están fuertemente individualizados mediante la expresión.
El luchador delantero mira hacia arriba con la boca abierta y los rasgos fuertemente contraídos.
El luchador situado detrás muestra una expresión igualmente intensa.
Los ojos, cejas, nariz, mejillas y boca contribuyen todos a la sensación de esfuerzo extremo.
Estas expresiones introducen una dimensión humorística sin restar seriedad física a la lucha.
Modelado de los cuerpos
Los luchadores están modelados con grandes volúmenes redondeados apropiados al tema.
El abdomen y el pecho de la figura principal dominan el centro de la composición.
Las piernas son gruesas y firmemente plantadas.
Detrás, el segundo luchador se recoge en una posición más baja y compacta.
La diferencia de altura genera un fuerte movimiento diagonal a través del grupo.
Las grandes formas son suaves y redondeadas, mientras incisiones más profundas definen el mawashi, los rasgos faciales, los dedos, los pies y las zonas de superposición entre los cuerpos.
El Mawashi y los pliegues
Ambos luchadores llevan el tradicional cinturón de sumō o mawashi.
La tela está representada mediante profundos pliegues alrededor de las caderas y la parte superior de los muslos.
El luchador agachado agarra la vestimenta de su adversario como parte de la técnica.
Estos pliegues aportan estructura visual a la parte inferior de los cuerpos y ayudan a separar las figuras entrelazadas.
Manos y pies
Las manos y los pies están cuidadosamente articulados en toda la composición.
Los dedos individuales son visibles en los puntos de agarre.
Los pies están totalmente modelados, con los dedos claramente separados.
Estos detalles anatómicos son especialmente importantes en una escena de lucha porque toda la narración depende del contacto físico, la palanca y el equilibrio.
Los pies prominentemente tallados proporcionan una fuerte base a la composición.
Al mismo tiempo, las piernas enganchadas muestran la mecánica concreta del kawazu-gake.
Superficie y pátina
La superficie tallada presenta cálidos tonos marrones y marrón rojizo, con coloración más oscura en las zonas rehundidas.
Las grandes superficies redondeadas de los cuerpos captan intensamente la luz, mientras que los cortes más profundos alrededor de los rostros, ropajes, miembros y formas superpuestas permanecen oscuros.
Este contraste refuerza el carácter tridimensional de la talla.
Cualquier valoración detallada del desgaste relacionado con la antigüedad, restauración o tratamiento superficial debe realizarse mediante examen directo y estudio del conjunto completo de fotografías.
Referencia: Christie’s, 4 de noviembre de 2009
Existe una referencia destacada del mismo tema.
Un netsuke que representa a dos luchadores de sumō ejecutando el kawazu-gake, firmado Hōkyūdō Itsumin y catalogado como periodo Edo, siglo XIX, fue ofrecido por Christie’s el 4 de noviembre de 2009.
Aquel ejemplar medía 6,5 cm de altura y se vendió por 32.450 GBP.
El ejemplar de Christie’s constituye una importante referencia de mercado e iconográfica para esta composición.
Sin embargo, no debe considerarse como prueba de que el presente netsuke sea el mismo objeto ni de que posea la misma atribución, procedencia o valor de mercado.
La comparación resulta relevante porque ambas obras comparten el mismo tema distintivo y la firma Hōkyūdō Itsumin.
Dimensiones y proporciones
El presente netsuke es mayor que muchos netsuke figurativos compactos, lo que permite desarrollar la compleja escena de lucha con una considerable presencia física.
- Altura: 8,3 cm
- Anchura: 5,1 cm
- Profundidad: 3,9 cm
Las dimensiones proporcionan espacio para la anatomía superpuesta, los torsos fuertemente modelados, las expresiones faciales, las piernas enganchadas y los profundos pliegues del mawashi.
A pesar del tamaño, las figuras permanecen estrechamente unidas en un único grupo escultórico coherente.
Estado de conservación
La pieza se describe como un netsuke japonés tallado datable en el siglo XIX o principios del XX.
Lleva la firma Hōkyūdō Itsumin.
Los ojos están incrustados en cuerno.
La talla conserva claramente definidos los rasgos faciales, manos, pies, vestimentas y miembros entrelazados.
La información proporcionada no incluye procedencia documentada, certificado de autenticidad, historial de restauración ni atribución académica independiente.
Por ello, la firma y la relación estilística con el conocido modelo de Itsumin se presentan como características del objeto sin convertirlas en afirmaciones no sustentadas sobre autoría.
Características
- Objeto: Netsuke japonés
- Tema: Dos luchadores de sumō ejecutando kawazu-gake
- Datación: Siglo XIX o principios del XX
- Material: Madera tallada
- Firma: Hōkyūdō Itsumin
- Composición: Dos luchadores entrelazados durante una proyección mediante enganche
- Luchador de pie: Arrastrado hacia atrás y fuera de equilibrio, rostro dirigido hacia arriba
- Luchador agachado: Engancha la pierna del adversario mientras agarra el mawashi
- Ojos: Incrustados en cuerno
- Expresión: Rostros fuertemente tallados y gesticulantes
- Técnica representada: Kawazu-gake
- Asociación histórica: Kawazu Saburō Sukeyasu y la tradición sobre el origen de la técnica
- Historia relacionada: Padre de los hermanos Soga, Jūrō Sukenari y Gorō Tokimune
- Referencia: Ejemplar firmado comparable vendido por Christie’s, 4 de noviembre de 2009, 32.450 GBP
- Dimensiones: 8,3 × 5,1 × 3,9 cm
Interés para coleccionistas
Este netsuke combina un tema de sumō excepcionalmente dinámico con una célebre asociación histórica y una compleja composición de dos figuras.
El kawazu-gake proporciona al tallista una oportunidad ideal para explorar el movimiento.
El luchador de pie se arquea hacia atrás mientras su adversario permanece bajo y anclado, generando fuerzas opuestas dentro de una única masa escultórica compacta.
Los ojos incrustados en cuerno y los rostros intensamente gesticulantes otorgan a los luchadores una enorme personalidad.
La tradición histórica en torno a Kawazu Saburō añade otra capa de significado.
A través del nombre de la técnica, la composición se conecta indirectamente con los hermanos Soga y una de las narraciones de venganza más duraderas de la historia cultural japonesa.
La firma Hōkyūdō Itsumin y la existencia de una composición firmada estrechamente relacionada vendida por Christie’s hacen que este modelo resulte especialmente interesante para el estudio y coleccionismo de netsuke.
Un potente netsuke japonés que representa a dos luchadores de sumō ejecutando el kawazu-gake, la dramática proyección mediante enganche tradicionalmente asociada al guerrero del siglo XII Kawazu Saburō Sukeyasu. El luchador de pie es arrastrado hacia atrás y fuera de equilibrio mientras su adversario agachado engancha su pierna y agarra el mawashi, condensando ambas figuras en un único nudo de cuerpos en tensión. Los ojos incrustados en cuerno intensifican las fuertes expresiones gesticulantes. La pieza lleva la firma Hōkyūdō Itsumin y sigue un célebre modelo asociado a este tallista. A través de la historia de Kawazu Saburō, el tema también queda relacionado con la famosa venganza de sus hijos, los hermanos Soga. Un ejemplar firmado comparable del mismo tema fue vendido por Christie’s en 2009 por 32.450 GBP.













