Descripción
DESCRIPCIÓN DEL ARTÍCULO:
Incluye kimono o bolsa de algodón. Incluye certificado de autenticidad (supein Nihonto).
Smith, escuela, período y contexto
El NBTHK (Nihon Bijutsu Tōken Hozon Kyōkai)—Fundación central de conservación de Japón, establecida en 1948 bajo autorización gubernamental y organismo responsable del marco de certificación más influyente del país (incluido Hozon)—atribuye esta hoja a Sasshū Masafusa.
Masafusa pertenece al histórico grupo Satsuma (Kagoshima) que transformó la fabricación local de espadas en periodo edo. La tradición documentada de Kagoshima sitúa a Masafusa como sucesor de Ujifusa, conectando la línea con el entrenamiento en Mino y con la posterior asimilación de Sōshū-den métodos: un cambio intencional respecto al antiguo Naminohira/Yamato eje hacia una superficie de acero más enérgica y «viva». Esto no es lenguaje de marketing: apunta a jigane rico en ji-nie, más pronunciado chikei, y un “terreno” metalúrgico distintivo de Satsuma que los especialistas reconocen de inmediato.
Dentro de ese vocabulario regional, las fuentes describen fenómenos característicos como “imozuru” (líneas similares a enredaderas asociadas con el comportamiento ji-nie/chikei), junto con nie que pueden penetrar visualmente en el ji y una forma característica de templar el bōshi conocido como satsuma-bōshi. Esta es una característica técnica, no un ornamento.
Cronológicamente, el Masafusa nombre está documentado desde principios del Shintō (siglo XVII) la atribución sitúa la obra firmemente dentro del Edo, aproximadamente del siglo XVII.
Hoja
Una katana con nagasa certificada de 67,7 cm, que presenta una pátina oscura nakago con un mekugi-ana visible. La geometría es limpia y funcional, con líneas tensas y una silueta clásica. En la parte media de la hoja, horimono presenta trabajo: en un lado, un motivo simbólico de ejecución precisa ; en el otro, un refinado conjunto de dos finas acanaladuras paralelas (suji-hi) Acompañado de una pequeña marca incisa, que añade profundidad visual sin alterar la elegancia de la superficie. El resultado es coherente: ornamentación controlada donde corresponde, y el acero como protagonista central.
Koshirae y coherencia temática
Este koshirae es, sencillamente, calidad de museo: proporciones impecables, materiales nobles y una artesanía que se expresa a través de la precisión más que del espectáculo.
El tsuka está envuelto en Tsuka-ito verde intenso sobrebrillante con nodos pronunciados, creando un contraste clásico de alta gama. La característica definitoria es el par de menuki extraordinariamente grande, escultórica, en alto relieve y dorada: una guerrero montado (kiba musha) Motivo que convierte la empuñadura en una pieza de metal funcional, con un volumen y una presencia poco comunes en los montajes habituales.
Complementando esto están fuchi-kashira en metal oscuro con detalles extremadamente finos nanako terreno y relieve vibrante karako (niños) escenas, realzadas por detalles dorados. El tsuba es una placa robusta y sobria, diseñada para complementar el elemento principal del montaje en lugar de competir con él. Habaki dorado Proporciona el cierre visual adecuado: audaz, luminoso y en perfecta armonía con el nivel del conjunto. Sageo púrpura Completa la composición con un toque aristocrático deliberado.
Además, se acompaña de un shirasaya de madera clara con inscripción en tinta, ideal para su almacenamiento y conservación, mientras que el koshirae aporta una presencia histórica, estética y funcionalidad plenas.
Piezas auxiliares
Presentado con una koshirae completo y un shirasaya con inscripciones en tinta.









































